La Virgen del Rosario de Yauca es venerada hace muchos años; desde la época colonial. Pero mucho antes Yauca era un sitio bastante conocido y respetado por los indígenas. Fue la ruta obligatoria para quienes viajaban a Querco, Huancapi, Andahuaylas y algunos otros pueblos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac.

Contaban los viajeros que al pasar por aquellos lugares oían voces de personas extrañas, llamándolos para hacerles entrega de algo aparentemente maravilloso pero que en realidad eran males incurables tanto para el cuerpo como para el espíritu. Por esta razón decían: “Este es el lugar donde dice Yau Cay”, palabra quechua que quiere decir oye, toma. Expresaban que eran voces infernales recogiendo almas para el demonio.

Viajeros en el Desierto de Yauca - Ica Perú
Viajeros en el Desierto de Yauca – Ica Perú

De allí, pues, proviene el nombre de Yauca. Como era uno de los caminos obligatorios para ir a la parte sur de la serranía peruana, el Mal sentó sus reales aquí. Estableció como una especie de oráculo al pie de aquel cerro que vemos al frente. Continuó por mucho tiempo haciendo daño y pervirtiendo a la gente, hasta que un día Dios se acordó de nosotros, mejor dicho se apiadó al ver tanto sufrimiento y angustia y resolvió eliminar aquellos males en forma definitiva.

Cuando Apareció la Virgen del Rosario de Yauca?

Revisando el calendario histórico, esta aparición se realizó el sábado 3 de Octubre de 1701, la Virgen vino; mejor dicho apareció sin que nadie la trajera, los felices arrieros que la encontraron, a la sombra de un guayabo silvestre, fueron: Nicolás Ortega, Diego Gutiérrez y Francisco Córdova, quienes quedaron maravillados ante la pequeña imagen que no supera los 60 centímetros de altura.

Su intento por trasladarla a la ciudad de Ica resultó infructuoso pues no existió fuerza humana ni bestia de carga que pudiera moverla, según cuenta el imaginario popular. Esta manifestación fue entendida como el deseo expreso de la virgen para quedarse en ese enorme desierto; por lo que, reunidos varios pobladores decidieron edificarle una sencilla capilla, que con el paso del tiempo y registro de innumerables hechos milagrosos, se edificó un hermoso templo.

Santuario Internacional Nuestra Señora de la Virgen del Rosario de Yauca - ICA PERÚ
Santuario Internacional Nuestra Señora de la Virgen del Rosario de Yauca – ICA PERÚ

La Virgen del Rosario de Yauca es muy pequeña, sostiene al niño con su brazo izquierdo y en el derecho lleva el rosario junto a un ramo de flores.

Patrona de la Diócesis de Ica

El 11 de setiembre de 1996, el Cardenal Primado del Perú, Augusto Vargas Alzamora, el Obispo de Ica y diez Obispos visitantes, durante el Segundo Congreso Eucarístico y Mariano, coronó a la Virgen del Rosario de Yauca como Patrona de la Diócesis de Ica, en una misa concelebrada.

Muchos personajes del clero y civiles que vivían en Ica, contribuyeron para que se construyera el especial y majestuoso templo que actualmente la alberga, entre otros: Monseñor Rubén Berroa y Bernedo, primer Obispo de Ica, Daniel Delgado Alva, inclusive desde muchos años antes el trabajo piadoso del Padre Guatemala.

Construcción del Templo Virgen del Rosario de Yauca

El constructor del templo fue don Alberto Cierra Alta Herrera. Los trabajos se iniciaron en diciembre de 1947 y concluyeron en Febrero de 1951.

Con la ayuda de Calixto Muñoz le edificaron una sencilla capilla en las inmediaciones; y fue sólo después de una plegaria suya que la imagen se dejó conducir suavemente a su nueva morada, ante el asombro de toda la concurrencia.

La noticia corrió por valles y montañas, y desde entonces la Virgen de Yauca es venerada por sus hijos iqueños, que la hicieron su Patrona, y especialmente en el mes de octubre le tributan filial y cálida devoción. A lo largo de tres siglos la Reina y Señora de Ica ha obrado maravillosas curaciones, tanto en el cuerpo como sobre todo en el alma de aquellos que con fe viva a Ella acuden.

Gran propagador de su devoción fue el Siervo de Dios Fray José Ramón Rojas de Jesús María (1775-1839), más conocido como el Padre Guatemala, qYaucauien desde 1835 hasta su muerte fue asiduo peregrino a Yauca, cubriendo la distancia a pie dos o tres veces por semana. El imponente Santuario que hoy cobija a Nuestra Señora de Yauca se debe al esfuerzo y piedad de MonsFrancisco Rubén Berroa y Bernedoprimer obispo de Ica, y al entusiasmo y la generosidad de miles de devotos que contribuyeron con las limosnas necesarias para su edificación.

En su interior se guarda también una réplica de la imagen conocida como la peoncita, pues es la encargada de recoger las ofrendas de los fieles.

TRADICIONAL BARRIDO DEL TEMPLO DE YAUCA

TRADICIONAL BARRIDO EN YAUCA
“Barrido” del Templo, el Atrio, el Cementerio y sus alrededores con la finalidad de ganar las “Gracias” de la Santísima Virgen del Rosario de Yauca.

Una semana antes de su fiesta, que se celebra el primer domingo de octubre, tiene lugar el tradicional barrido. Esta costumbre, que viene de antaño, surgió de la necesidad de mantener limpio el templo y sus alrededores para las celebraciones, y es realizado por voluntarios que retribuyen de esa manera a la Virgen del Rosario los favores recibidos.

Este compromiso de los fieles que se lleva a cabo el último Viernes del mes de Setiembre, congrega a miles de devotos iqueños y de otras latitudes. Hace muchos años esta devoción se hacía a pie o a lomo de bestia en vista que existían muy pocos vehículos motorizados. Conforme pasaron los años, los feligreses preferían utilizar autos o camiones y como no había carretera muchos de estos vehículos se quedaban varados en las arenas de la pampa de Yauca.

Pobladores de Los Aquijes, Tallamana, El Arenal, Los Piscontes, Tate, Pueblo Nuevo y de Ica, desde las primeras horas de la mañana portando escobas de paja, recogedores, baldes, trapeadores y sus infaltables cirios se dirigían al Santuario de Yauca, llevando consigo sus respectivos morrales y sus infaltables “potos” de agua fresca.
Antiguamente “El Barrido” se iniciaba a las 12 de la noche del Viernes. Los feligreses se dedicaban a barrer y dejar limpio el interior del Templo. Este trabajo era el más solicitado ya que “eran vistos” por la Virgen que estaba en el Altar Mayor y con ello daban por cumplida la promesa ofrecida.

Otro grupo de devotos se dedicaba a limpiar las pocas bancas que en ese entonces existían. Los varones eran los que se subían a la parte alta del Templo para desalojar la arena de la cúpula y del campanario.

Posteriormente, iniciaban la limpieza del frontis del Templo y recogían hasta la última cañita que encontraban en su camino. Los feligreses se alumbraban con sus lámparas artesanales (“cachirulos”), otros lo hacían con las recordadas lámparas Petromax. La labor culminaba en la alborada del día Sábado.

Cansados los feligreses hombres y mujeres con buen ánimo asistían a la Misa que oficiaba el Párroco de Luren a las seis de la mañana del Sábado.

Finalmente, echaban mano al infaltable “guamanrripa” que era un licor elaborado con pisco y hierbas y se daban una buena “refrescada”.

Peregrinación al Santuario Virgen del Rosario de Yauca

A modo penitencial, aún hoy en día, muchos peregrinos recorren a pie, generalmente en grupos, los 30 Km. que separan a la ciudad de Ica del Santuario. Los más piadosos recitando los misterios del Santo Rosario, así como diversas letanías y entonando cánticos.

La peregrinación a Yauca constituía un verdadero sacrificio. Numerosos peregrinos se arriesgaban a viajar de noche, se perdían en el camino porque no había una ruta fija. La extensa pampa había de cruzar y casi al llegar a “Piedras Blancas”, a lo lejos se divisaba las pocas luces que alumbraban al Templo y que como faros guiaban a los peregrinos. Las “promesas” eran verdaderos sacrificios que se cumplían, o corría el peligro de ser “castigado” por la Virgen.

Patrona de la Diócesis de Ica
Patrona de la Diócesis de Ica

El primer domingo del mes de octubre de todos los años se efectúa la peregrinación al Santuario de la Virgen del Rosario de Yauca, santuario que se ubica a 30 km aproximadamente al sur este de la ciudad. Es una festividad religiosa de gran importancia para la comunidad y la viva expresión del sentir religioso de la Ciudad y sus habitantes, en la cual a través de ello se venera en su fiesta la milagrosa imagen de la VIRGEN DEL ROSARIO DE YAUCA.

La celebración se inicia una semana antes al Primer Domingo del mes de Octubre con el tradicional “Barrido”, en donde todos los devotos realizan parte de la limpieza en dicha Iglesia y aseo de la Iglesia.

El día sábado previo a la celebración se da inicio a la peregrinación, en este día mucho fieles realizan la caminata desde la ciudad al templo, caminata que se efectúa durante toda la noche durante 5 o 6 horas aproximadamente.

En el templo se realizan misas continuas cada hora, en las que los fieles muestran su devoción y fervor a la Virgen. Y en donde también se desarrolla una feria en las inmediaciones del templo con gran afluencia de comerciantes.